Utilizo las Flores de Bach en mi consulta de pequeños animales desde 1993, muchas veces como complemento al tratamiento médico clásico y otras muchas como única terapia, según el caso. La medicina alopática (lo que entendemos por medicina convencional) presta poca atención a las "emociones" de los animales y muchos propietarios no se atreven a preguntar sobre determinados síntomas que observan en sus animales porque piensan que no van a ser escuchados o entendidos.

Los animales reaccionan de forma extraordinariamente rápida a las Flores de Bach, tanto más rápido cuanto más jóvenes y menos medicados están. Actualmente, sobre todo perros y gatos, conviven cada vez más estrechamente con sus dueños, para lo bueno y para lo malo. Esta convivencia tan estrecha hace que los animales capten los estados anímicos de sus dueños y los sufran ellos mismos.

Vemos animales deprimidos con dueños que sufren depresión, animales agresivos con dueños de carácter difícil, animales nerviosos con dueños que sufren de ansiedad o estrés, etc. Esto no siempre sucede así porque no todos los animales reaccionan igual a lo que sucede a su alrededor.Flores de Bach para animales

Otras veces el estado anímico del animal es independiente del de su dueño y responde a otras causas: algún susto, accidente, pelea, frustración, etc. Los animales experimentan diferentes emociones al igual que los humanos, como por Ej. miedos, fobias, pánico, celos, irritabilidad, falta de confianza, nerviosismo, ansiedad, depresión, agresividad y otras muchas que preocupan a los dueños y no siempre son tomadas en cuenta por el veterinario.

La terapia con Flores de Bach me ofrece una gran ayuda a la hora de tratar a mis pacientes en consulta con estos y otros problemas de comportamiento. Personalmente no utilizo psicofármacos (antidepresivos, ansiolíticos, etc.) para tratar problemas de comportamiento en los animales debido a sus efectos secundarios. Cuando llega un animal a mi consulta, en primer lugar hago un examen físico y si es necesario realizo pruebas complementarias como RX, ecografías, analíticas, etc. Al mismo tiempo voy preguntando al dueño sobre el carácter del animal, su estado anímico, entorno en el que vive, la relación existente con la familia, si ha habido algún cambio reciente o pasado en su entorno, si los síntomas aparecieron después de algún suceso determinado por insignificante que le parezca y también me intereso por su historial médico anterior.

Muchas veces los síntomas físicos o psíquicos sobre los que se me consulta aparecieron después de algún susto, una mudanza, operación quirúrgica, una pelea, la llegada de un bebé a la casa, etc. y en estos casos considero a este suceso como la "causa etiológica" de la enfermedad. Sin embargo, otras veces el propietario no asocia ninguna posible causa al problema que presenta su animal en ese momento. En ambos casos utilizo las Flores de Bach como parte del tratamiento porque independientemente de la causa, el animal me está mostrando en ese momento unos síntomas determinados que yo puedo interpretar desde un "lenguaje floral".

Es importante saber distinguir cuando utilizar sólo Esencias Florales o cualquier otra terapia alternativa y cuando es imprescindible recurrir a la medicina alopática o convencional. La cirugía ha salvado y salvará muchas vidas, pero no siempre es necesaria, así como el uso abusivo de determinados fármacos como por Ej. antibióticos, antiinflamatorios y/o corticoides.

Todas las operaciones quirúrgicas suponen un trauma, tanto físico como psíquico para cualquier animal. En estos casos me gusta utilizar Flores de Bach antes, durante y después de la intervención. Éstas son algunas de las que utilizo con más frecuencia:

    De estas Esencias Florales escojo varias, máximo siete, y diluyo dos gotas de cada de una de ellas en 30 ml de agua mineral. De esta mezcla prescribo vía oral 4 gotas, 4 veces al día, mínimo 15 días. Asimismo, cuando termino la intervención y mientras el animal está en observación, administro Rescue Remedy cada 5-10 minutos hasta que despierta. No obstante, en operaciones en las que puede haber riesgo de infección, no dudo en administrar antibióticos en el postoperatorio, así como analgésicos durante los dos primeros días para que el animal no sufra dolor, a no ser que el dueño del animal se oponga a ello.

    También se pueden utilizar estos mismos remedios florales en forma de cremas, lociones o cataplasmas que se aplican encima de la zona intervenida para mejorar así su cicatrización.